Medisoft se desconfigura y no deja entrar, justo cuando el paciente ya está esperando.
No hay programa que instalar ni que se desconfigure: se entra con un enlace desde la laptop, el celular o cualquier computadora. Si se cae internet, la admisión sigue registrando y todo se sincroniza cuando vuelve. Y si algo pasa, el respaldo diario es del laboratorio, no del proveedor.
"Compro un reactivo, se me vence, y el que pierde soy yo."
Costos muestra, prueba por prueba de las que hoy se mandan a Lima, cuántas se pidieron en el año, cuánto cuesta derivarlas y cuánto costaría traerlas contando lo que se vencería. El veredicto se rehace solo: el día que la frecuencia suba, aparece que ya conviene traerla. De las 6 que hoy se derivan, la cuenta ya cambió para algunas.
La alerta de vencimiento avisa la fecha, pero no lo que se va a perder.
Cada frasco dice, al ritmo de consumo real que registra el kardex, cuántos tests se van a usar antes de la fecha y cuántos van a quedar en el estante, con su valor en soles. Es el número que hace falta para decidir cuánto comprar.
Para dar de alta una prueba nueva hay que pedírselo al proveedor.
La prueba se da de alta desde el catálogo: nombre, área, método, precio y los valores de referencia que use el laboratorio. Desde ese momento se puede pedir en admisión, sale en el informe y descuenta del almacén. Si mañana cambia de reactivo y cambian los valores, se editan ahí mismo.
Los resultados se entregan por WhatsApp y no queda historial.
El informe validado queda guardado, se publica al portal del paciente —que entra con su documento y el código de la orden— y se puede seguir mandando por WhatsApp. La diferencia es que después se puede volver a buscar.
Lo que se manda a Lima se pierde de vista.
Queda registrado a dónde fue, para cuándo lo prometieron y cuánto deja. Y cuando vuelve el resultado, el informe que se entrega sale con el membrete del laboratorio, no con el del que la procesó: S/ 600.00 de margen en las 4 derivaciones del mes.
Las muestras que llegan de otros laboratorios se controlan de memoria.
Cada una entra con el código del laboratorio de origen y su estado hasta que se devuelve el informe, y cada referente tiene su tarifa y su estado de cuenta.
Se paga una mensualidad por un programa que no es suyo.
El sistema es del laboratorio. No hay cuota que siga corriendo ni volumen que la haga subir.